sábado, 8 de diciembre de 2012

CATEDRAL DE SAN MIGUEL

La Catedral de San Miguel
El cálido departamento de San Miguel es un territorio de mucha riqueza arquitectónica e histórica. La catedral es el templo más representativo de esta ciudad popularmente conocida como “La Perla de Oriente”.

Su nombre oficial es Catedral Basílica Santuario “Nuestra Señora de la Paz”, lugar donde miles de fieles católicos le rinden honores a la patrona de la República de El Salvador, declarada así por el Papa Pablo VI el 10 de octubre de 1966.

Reseña de su construcción

Actualmente se ubica en el mismo sitio que ocupaba la antigua Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, al frente de la plaza de “San Miguel de la Frontera”, conocida hoy como el Parque Guzmán.

Según los documentos eclesiales, la capilla colonial se construyó a mediados del siglo XVI, poco después de la fundación de la ciudad por Don Luis de Moscoso, fechada el 8 de mayo de 1530.

Tras la aparición de la imagen de la Virgen de la Paz en 1682 y el deterioro que ya tenía el santuario, las autoridades eclesiásticas decidieron construir un templo más grande que sirviera de oratorio de veneración a la Virgen.

La historia indica que el 21 de noviembre de 1862, el General Gerardo Barrios, presidente de El Salvador, colocó la primera piedra del templo. Se dice que él tenía la inquietud de dar una nueva imagen señorial a la ciudad de San Miguel, con la finalidad de trasladar a oriente, la capital del país.

Adela Guzmán de Barrios, primera dama de la nación, se encargó de buscar el arquitecto que diseñaría la edificación. Fue el ingeniero William Kirk, de nacionalidad inglesa, quien comenzó la obra.  Sin embargo, tras la muerte Barrios, el maestro de obra tuvo que abandonar el país por razones políticas, cuando apenas sólo se había construido la cripta y algunos cimientos.

El material principal que se utilizó fue piedra de origen volcánico popularmente llamado “malpaís” o “curruncha”, mezclado con arena y cemento.  Cuentan que los fieles acostumbraban cargarlos desde las faldas del Volcán Chaparrastique, organizándose así las famosas procesiones conocidas como “Entradas de Malpais y Arena”, las cuales dieron origen posteriormente a las “Entradas de la Reina de la Paz” que se celebran en la actualidad.

Con el pasar del tiempo y los trabajos inconclusos, el emblemático templo se elevó a catedral por decreto Papal de Pío X, el 11 de febrero de 1913.

El 21 de noviembre de 1921, monseñor Dueñas y Argumedo, en nombre del Papa Benedicto XV proclamó el Patronato de Nuestra Señora de la Paz y dio coronación pontificia de la imagen.

En 1926 se contrató una compañía metalúrgica de Bélgica  para la fabricación de la estructura metálica del techo y cielo falso. Tiempo después, la colocación de estos materiales estuvo a cargo del ingeniero filipino Alberto Gheraldo, quien comenzó la construcción de las torres del campanario y la colocación de la teja fabricada en la ciudad de Bruselas.

Años más tarde se firmó contrato con una fábrica de vitrales alemana, las cuales están colocadas en las capillas laterales del presbiterio y en la parte oriental de la nave central de la catedral. Los vitrales correspondientes a la fachada principal, el costado poniente y sur fueron fabricados en México.  Cada uno es una colorida catequesis de diferentes episodios bíblicos.

Cabe destacar que el altar es de mármol italiano y sirve de altar donde se entroniza la imagen de la Reina de la Paz.

La obra fue finalizada oficialmente en el año de 1962. Se inauguró el 21 de noviembre en el marco de las fiestas patronales a “La Reina de la Paz”.

Este magnífico templo tiene capacidad para 2 mil personas y se considera la segunda iglesia católica más grande del país.



El origen y devoción a la Virgen de la Paz

La historia narra que unos mercaderes hallaron una caja de madera sellada en las riberas del Golfo de Fonseca, departamento de La Unión, entre el 12 y el 14 de noviembre de 1682.

Sin saber qué traía en su interior, cargaron la caja en el lomo de un burro hacia la entonces Villa de San Miguel, la cual tenía cien años de fundación.

El relato popular cuenta que arribaron a la Plaza Central, hoy Parque Guzmán, el día 21 de noviembre. El animal misteriosamente se echó a tierra frente en este lugar donde también estaba situada la antigua iglesia parroquial.

Los lugareños procedieron a abrir la caja inmediatamente y encontraron que se trataba de una impresionante imagen de la Virgen María con un niño Jesús en brazos; nadie sabía qué nombre tenía.

Esa era una época de muchas revueltas por parte de los indígenas, mulatos, ladinos y mestizos en la población y, con la llegada de esta imagen preciosa, desaparecieron milagrosamente. Este es el motivo principal por el que fue llamada “Virgen de la Paz”.

Otros acontecimientos que ocurrieron y que incrementaron la devoción a la Virgen María en su advocación de “Reina de la Paz” son:

-   El 21 de septiembre de 1787 el volcán Chaparrastique hizo erupción. El recorrido de la lava amenazaba con llegar a la ciudad de San Miguel.

Los  lugareños en su angustia decidieron sacar de la iglesia la imagen de la Virgen en la puerta principal con oraciones que pedían su protección. Se dice que inmediatamente la lava tomó dirección al sur.

INTERIOR DE CATEDRAL, SAN MIGUEL
Luego de este milagro, en el cielo se formó una nube en forma de palma sobre el cráter del volcán.  Este detalle natural fue motivo para representar el milagro y colocar una palma en la mano derecha de la Virgen de la Paz.

-         El 2 de junio de 1903, un rayo cayó sobre la cúpula de la iglesia parroquial San Francisco, donde antiguamente se guardaba la imagen.

La historia relata que las chispas generaron un gran incendio y quemó totalmente el camarín y el vestido de la Virgen. La imagen, a pesar de haber quedado ennegrecida por el humo, no sufrió mayor desperfecto y quedó intacta; este acontecimiento fortaleció más aun la veneración católica de la época.

Cómo llegar

Dirección: 4ª Avenida Norte y 4ª Calle Oriente, frente al Parque Central Guzmán, San Miguel.




Si se conduce de San Salvador en dirección a San Miguel deberá recorrer la Carretera Panamericana (CA-1). Podrá hacerlo desde la Carretera El Litoral (zona de playas) o ya sea procediendo del desvío San Martín hacia Cojutepeque que es el mismo recorrido alterno para llegar al departamento de Usulután o San Vicente.  Desde San Salvador a San Miguel son 2 horas 30 minutos aproximadamente.
Imagenes de san miguel arcangel con diferentes perspectivas.

      



San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama "Príncipe de los espíritus celestiales", "jefe o cabeza de la milicia celestial". Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento.
Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno.

La representación del arcángel San Miguel en lucha con el diablo resume aspectos característicos de la violencia. El asesinato con saña; matar, rematar y contramatar o matar al muerto, el asesinato a quemaropa, la mirada del asesino encontrándose con la mirada de la víctima, el asesino como portador de un mensaje violento, las disposiciones del cuerpo en la lucha, la concepción de la vida como lucha, el odio como enamoramiento y el amor como muerte, participan de elementos formales de violencia y portan una estética de la violencia visibles en la más consumida imagen del arcángel San Miguel en nuestro país.
Dentro de la lógica de la retaliación que incluye la muerte justa de un contrincante demoníaco y la terrible incursión de un vengador celestial, se configura una estética violenta.
La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego.
Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte.

EL BARROQUISMO MEDIEVAL SIGLO XVII


El Arte Barroco
Las Meninas (1656), de Diego Velázquez, Museo del Prado, Madrid.
El Barroco fue un período de la historia en la cultura occidental que produjo obras en numerosos campos artísticos: literatura, arquitectura, escultura, pintura, música, ópera, danza, teatro, etc. Se produjo principalmente en Europa occidental, aunque debido al colonialismo también se dio en numerosas colonias de potencias europeas, principalmente Latinoamérica. Cronológicamente, abarca todo el siglo XVII y principios del XVIII, dependiendo de cada país su mayor o menor prolongación en el tiempo. Se suele situar entre el Manierismo y el Rococó, en una época de fuertes disputas religiosas entre países católicos y protestantes, y de marcadas diferencias políticas entre los estados absolutistas, donde la aristocracia ejercía un férreo poder, y los parlamentarios, donde una incipiente burguesía empezó a poner los cimientos del capitalismo.
Barroco: un concepto polisémico
Por otro lado, frente al Barroco como un determinado período de la historia de la cultura, a principios del siglo XX surgió una segunda acepción, la de lo «barroco» como una fase presente en la evolución de todos los estilos artísticos. El primero en otorgar un sentido estético transhistórico al Barroco fue Heinrich Wölfflin (Kunstgeschichtliche Grundbegriffe, 1915), quien estableció un principio general de alternancia entre clasicismo y barroco, que rige la evolución de los estilos artísticos.
Contexto histórico y cultural
La grave crisis económica a todo lo largo del siglo XVII afectó especialmente a las clases más bajas.
El siglo XVII fue por lo general una época de depresión económica, consecuencia de la prolongada expansión del siglo anterior propiciada principalmente por el descubrimiento de América. El Barroco se forjó en Italia, principalmente en la sede pontificia, Roma, donde el arte fue utilizado como medio propagandístico para la difusión de la doctrina contrarreformista.nota  La Reforma protestante sumió a la Iglesia Católica en una profunda crisis durante la primera mitad del siglo XVI, que evidenció la corrupción en numerosos estratos eclesiásticos y la necesidad de una renovación del mensaje y la obra católica y de un mayor acercamiento a los fieles.
El estilo barroco
El Barroco fue un estilo heredero del escepticismo manierista, que se vio reflejado en los autores de la época en un sentimiento de fatalidad, de dramatismo. El arte se volvió más artificial, más recargado, decorativo, ornamentado, destacando los efectos ópticos, el ilusionismo. La belleza buscó nuevas vías de expresión, cobrando relevancia lo asombroso, los efectos sorprendentes, y surgiendo nuevos conceptos estéticos como «ingenio», «perspicacia» o «agudeza». Se ponía énfasis en la conducta personal, el aspecto exterior, reflejando una actitud altiva, elegante, refinada, exagerada, que cobró el nombre de préciosité.
El arte barroco se expresó estilísticamente en dos vías: por un lado, el énfasis otorgado a la realidad, al aspecto mundano de la vida, a la cotidianeidad y el carácter efímero de la vida, y que se materializó en una cierta «vulgarización» del fenómeno religioso en los países católicos, y en un mayor gusto por las cualidades sensibles del mundo circundante en los protestantes; por otro lado, una visión grandilocuente y exaltada de los conceptos nacionales y religiosos, como una expresión del poder, que se traduce en el gusto por lo monumental, lo fastuoso y recargado, el carácter magnificente otorgado a la realeza y la Iglesia, a menudo con un fuerte sello propagandístico.
El Barroco es la cultura de la imagen, donde todas las artes confluyen para crear una obra de arte total, con una estética teatral, escenográfica, una mise en scène que pone de manifiesto el esplendor del poder dominante (Iglesia o estado), con ciertos toques naturalistas pero en un conjunto que expresa dinamismo y vitalidad.
Una de la principales características del arte barroco es su carácter ilusorio, artificioso: «el ingenio y el diseño son el arte mágico a través del cual se llega a engañar a la vista hasta asombrar» (Gian Lorenzo Bernini). Se valora especialmente lo visual y efímero, por lo que cobra auge el teatro y los diversos géneros de artes escénicas y espectáculos: danza, pantomima, drama musical (oratorio y melodrama), espectáculos de marionetas, acrobáticos, circenses, etc. Existe el sentimiento de que el mundo es un teatro (theatrum mundi) y la vida una función teatral: «todo el mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres meros actores» (Como gustéis, William Shakespeare, 1599). De igual manera se tiende a teatralizar las demás artes, especialmente la arquitectura.
El arte barroco buscaba la creación de una realidad alternativa a través de la ficción y la ilusión, tendencia que tuvo su máxima expresión en la fiesta, la celebración lúdica, donde edificios como iglesias o palacios, o bien un barrio o una ciudad entera, se convertían en teatros de la vida, en escenarios donde se mezclaba la realidad y la ilusión, donde los sentidos se subvertían al engaño y el artificio. En ese sentido tuvo especial protagonismo la Iglesia contrarreformista, que buscaba con la pompa y el boato mostrar su superioridad sobre las iglesias protestantes, a través de actos como misas solemnes, canonizaciones, jubileos, procesiones o investiduras papales.




Durante el Barroco, el carácter ornamental, artificioso y recargado del arte de este tiempo traslucía un sentido vital transitorio, relacionado con el memento mori, el valor efímero de las riquezas frente a la inevitabilidad de la muerte, en paralelo al género pictórico de las vanitas. Este sentimiento llevó a valorar de forma vitalista la fugacidad del instante, a disfrutar de los leves momentos de esparcimiento que otorga la vida, o de las celebraciones y actos solemnes. Así, los nacimientos, bodas, defunciones, actos religiosos, o las coronaciones reales y demás actos lúdicos o ceremoniales, se revestían de una pompa y una artificiosidad de carácter escenográfico, donde se elaboraban grandes montajes que aglutinaban arquitectura y decorados para proporcionar una magnificencia elocuente a cualquier celebración, que se convertía en un espectáculo de carácter casi catártico, donde cobraba especial relevancia el elemento ilusorio, la atenuación de la frontera entre realidad y fantasía.

CHINA SERA LA PRIMER POTENCIA DEL MUNDO EN 2016, SEGUN LA OCDE


Estados Unidos versus China: ¿Qué economía es más grande?
  La fabricación de productos  chinos, invade el mercado mundial con tal propulsión que ver productos chinos es como ver vasos descartables.

Muchos parecen convencidos de que China está a punto de sobrepasar a Estados Unidos económicamente. Pero los americanos no deberían perder de vista las amplias ventajas sobre los chinos — en ingresos, en recursos naturales y en áreas que pueden sorprender, como la fuerza laboral. Derek Scissors, experto en China de la Fundación Heritage, explica por qué es vital que Estados Unidos tenga presente sus puntos fuertes y reconozca las profundas debilidades chinas.
Cada vez es más común oír que China adelantará a América en puro tamaño económico en la próxima década o, ajustando al poder adquisitivo, tan pronto como este año mismo. Algunas de estas alegaciones son claramente inexactas, la mayoría son engañosas y todas ellas son potencialmente dañinas.
Estas alegaciones contribuyen a crear falsas impresiones sobre el futuro de la región Asia–Pacífico, incluso del mundo en su conjunto. Las percepciones sobre la fuerza e importancia económicas de China promueven su presencia global, desde sus fronteras hasta el África subsahariana y América Latina. Una mirada en profundidad, sin embargo, muestra que la República Popular de China (RPC) es todavía mucho más pequeña y pobre que Estados Unidos en los más importantes indicadores económicos, de forma que su verdadero peso económico global es, correspondientemente, limitado.
Aunque este trabajo se centra en la economía, toda política de Estados Unidos debe fundamentarse en buena información sobre la posición relativa actual de China y sobre la que tendrá en el futuro. Estados Unidos tiene una enorme ventaja económica que debería durar varias generaciones, como poco. La mejor estrategia para competir con la RPC, por tanto, empieza por poner en orden la casa americana — y al hacerlo, de ninguna forma Estados Unidos debe imitar a la RPC. Una guerra con Pekín sobre qué gobierno puede intervenir más en su economía está condenada al fracaso y vendría con feos inconvenientes que se han quedado perdido en la histeria sobre China.
América puede y debe ganar la competición económica. Sin embargo, no debería poner sus esperanzas en el fracaso de China. Una China que se debilite o estanque económicamente perjudica al resto del mundo. Al contrario, una China en un camino más sostenible beneficia a todos, incluyendo Estados Unidos.
América contra China: Hoy
Uno de los desarrollos más sorprendentes que resultan de la crisis financiera es la creencia entre los americanos de a pie de que China se ha convertido en la economía líder del mundo. Esa forma de verlo hizo su aparición en los momentos más duros de 2009 y ha persistido incluso aunque el impacto de la crisis ha empezado a retroceder. Los medios de comunicación en Estados Unidos han transmitido con frecuencia esa misma creencia. Sin embargo, es patentemente absurda.
La principal razón para la decepción de los americanos es el empleo: El índice de desempleo oficial de Estados Unidos rompió el techo psicológico del 9% en los pasados dos años. Es incluso mayor si contamos aquellos que han dejado de buscar trabajo pero que trabajarían si pudieran. Por el contrario, Pekín tiene un desempleo en las ciudades por debajo del 4.5%, pero eso solo incluye aquellos reconocido oficialmente y nadie cree que sea una cifra correcta – y eso incluye a los cargos del Ministerio de Recursos Humanos y Seguro Social.
La Academia China de Ciencias Sociales, controlada por el Estado, situó el desempleo de las ciudades en el 9.4% antes de que el impacto de la crisis financiera se dejara sentir por completo. El desempleo rural en la RPC excede de largo el 20%. El verdadero desempleo chino es ciertamente mayor que el verdadero desempleo americano y, dependiendo de cómo se mida, puede ser mucho mayor.
La competición en ingresos, mientras tanto, es fuertemente desigual. El producto interior bruto americano (PIB) fue en 2009 casi $15 billones, mientras que el de China fue de $5 billones, a pesar de tener una población más de cuatro veces mayor. El americano promedio tenía unos ingresos de $48,000 en 2009, el chino promedio tenía menos de $4,000. Ambas diferencias se hicieron menores en 2010, como ha ocurrido casi todos los años de los pasados treinta, pero siguen siendo enormes.
Es cierto que muchos bienes de consumo son más baratos en China, algunos mucho más baratos. Los economistas intentan formalizar los diferentes precios en los distintos países comparando el poder adquisitivo de la misma cantidad de dinero. La idea es que el mismo dinero debería comprar la misma cantidad de bienes o servicios en cualquier sitio. Cuando no sucede porque un país tiene precios mucho más bajos que otro, por ejemplo, puede ser útil comparar los ingresos usando las diferencias en precios. Esta diferencia se llama paridad del poder adquisitivo (PPA). El PPA toma cuenta de que ganar $50,000 anuales en Londres es muy diferente que $50,000 anualmente en Luanda, Angola. Pero el PPA es, a menudo, poco exacto.
El PPA es una de las razones por las que se dice que China va a adelantar a Estados Unidos. Ajustando por el poder adquisitivo, la CIA estima que el PIB de China está cerca de $10 billones en 2010. Las estimaciones de PPA son imprecisas y algunas cifras para China son aún mayores. Debido a que China está creciendo rápidamente, el agujero de $5 billones que PPA muestra entre Estados Unidos y China podría, si el crecimiento americano se estanca, desaparecer en tan poco tiempo como cinco años.
Aunque el PPA es un paso en principio en la buena dirección, hay múltiples desventajas en el método. Para economías tan grandes y diversas como América y China, las diferencias en poder adquisitivo dentro de cada uno son enormes. Está casi desprovisto de sentido tener un precio promedio para todo Estados Unidos o toda China. Quizá incluso más importante al comparar dos economías, el PPA cambia con el tiempo. Debido a que los precios cambian a diferentes tasas en cada sitio, las comparaciones de poder adquisitivo hechas en cierto momento pueden ser bastante engañosas tras unos pocos años, e incluso más engañosas si se proyectan hacia el futuro.
La RPC ofrece un ejemplo muy claro. La inflación china ha sido generalmente mayor que la americana desde cerca de 1999. Debido al efecto acumulativo, el Banco Mundial ha reducido retroactivamente el tamaño de su estimación del PPA para el PIB de China en 2005 en más de un 40%. De golpe, la economía china se ha hecho un 40% más pequeña. Si esto no hubiese ocurrido, el PIB chino sería comparable con el americano justo ahora. Además, desde 2005, la inflación china ha sido otra vez más rápida que la americana. El Banco Mundial no repercutido aún en sus cifras esta mayor inflación. Casi todas proyecciones económicas que sitúan a China por delante de Estados Unidos en los próximos años se basan en un PPA que está obsoleto. Estas proyecciones magnifican el PIB chino considerablemente y no se puede confiar en ellas.
Si la economía de China está ahora claramente por detrás de Estados Unidos, ¿cuánto durará eso? Aunque los datos chinos son ciertamente malos, es también cierto que el crecimiento chino ha superado el americano por un gran margen en los pasados treinta años. Entre 1981 y 2010, el PIB de Estados Unidos se incrementó unas impresionantes 4.7 veces. Las cifras chinas son menos precisas que parece que el PIB de China se ha incrementado aproximadamente treinta veces en el mismo periodo. Tal rendimiento sobresaliente parece que casi garantiza que China superará a Estados Unidos en los próximos treinta años, y probablemente incluso antes. De hecho, el notabilísimo rendimiento de la RPC ha llevado a algunas proyecciones excepcionalmente inexactas de su trayectoria para las próximas tres décadas y más allá de estas.
¿Adónde va el crecimiento chino?
Los resultados económicos no están determinados por la historia. Si lo estuvieran, las reformas chinas habrían fracasado y el sufrimiento previo a 1978 habría continuado. Si lo estuvieran, Estados Unidos seguiría siendo la mayor economía mundial simplemente porque lo había sido durante más de un siglo. Si 30 años de crecimiento rápido garantizasen 30 más, Japón sería ahora la mayor economía del mundo. En vez de eso, a 40 años de acelerado empuje de Japón por la escalera global le han seguido 20 años de estancamiento.
Los resultados están determinados más bien por los recursos y políticas de una nación. Los recursos incluyen, pero no está limitados a, recursos naturales; también hay  importantísimos recursos humanos y financieros. Pekín en particular ha forzado sin descanso la inversión durante una década. En 2001, la inversión fija fue el equivalente del 38% del PIB. En 2010, debido a que su crecimiento sobrepasaba fácilmente el PIB cada año desde 2001, la inversión fija fue el equivalente del 70% del PIB. No es posible exceder el 100% del PIB. La política de propulsión del crecimiento simplemente por la pura cantidad de dinero gastado no puede extenderse en la siguiente década como hizo en la anterior — China debe cambiar el rumbo o enfrentarse a ganancias del PIB fuertemente menores.
En términos de recursos naturales, las dificultades medioambientales de la RPC son ampliamente conocidas, como lo es su fuerte dependencia de la importación de materias primas. China es el segundo importador mundial de petróleo, el mayor de carbón, el mayor importador de soya y representa dos tercios del comercio mundial en mineral de hierro por sí sola. Lo mismo sucede con muchos otros metales y el maíz podría ser lo siguiente.
La dependencia del grano alimentario se debe a la sobreexplotación de la tierra. Más de un cuarto de la tierra de China se puede clasificar como desierto y casi la mitad sufre de erosión del suelo. Relacionado con esto y quizás incluso peor, es raro pero China está pobremente dotada de agua, elemento necesario para la actividad agrícola e industrial. La mayor productividad agrícola dirigió el crecimiento chino y ayudó a compensar los ingresos en los 1980, pero los recursos naturales se han convertido hace mucho en un obstáculo principal para el crecimiento, en vez de un propulsor.
El Partido Comunista ha usado diestramente el valor económico de la rápida expansión de la fuerza laboral para ayudar a crear un acelerado crecimiento del PIB. El periodo de expansión demográfica se detendrá en la próxima década, sin embargo, y será seguido de un periodo de excepcionalmente profunda contracción, debida en parte a la política china de un solo hijo. A partir de mediados de la década, las siguientes dos generaciones serán hasta un quinto más pequeñas que la anterior.
Para 2035, cerca de un 20% de la población tendrá 65 años o más. La figura análoga para Japón fue, en 2008, de algo por encima del 20% con 65 años de edad o superior. A partir de aproximadamente 2014 y sobre el curso de dos décadas, la cantidad pura de horas trabajadas pasará de contribuir casi 2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB a restar cerca de un punto porcentual.
Los límites de inversión, recursos físicos agotados y el hundimiento que se cierne de la cantidad de trabajo aportado dejan como directores del futuro crecimiento al uso más eficiente del trabajo y el capital. Los burócratas del gobierno pueden adivinar acertadamente, pero inevitablemente cometerán serios errores. Sólo los mercados competitivos promueven ganancias duraderas de la eficiencia.

A principios de los 90, Japón se enfrentó a una situación similar — debilitamiento de recursos, declive en los retornos de capital y reducción de la fuerza laboral. Repetidamente, Tokio eligió el estímulo fiscal por encima de las reformas. El resultado ha sido poco agradable.
Tras más de dos décadas de reformas continuadas de mercado, China intensificó su estímulo gubernamental en 2002 y de nuevo en 2008. La fuerza laboral no ha empezado aún a reducirse y una economía mixta puede soportar inversiones de bajo rendimiento mucho más tiempo que una economía de mercado. Sin embargo, en una década el Partido Comunista deberá apretar los dientes y volver a la senda del mercado o sufrirá la suerte de Japón. Si falta voluntad política, la historia del crecimiento de China se desvanecerá como hizo la de Japón y las muchas proyecciones sobre el predominio chino probarán ser tan ilusorias como fueron las de Japón hace veinte años.
Las preguntas obvias son si y cuándo empezará la RPC las reformas. Aquí, el ejercicio de escrutinio de China es todavía adivinación. Es cierto que cuanto más espere Pekín, más dolorosa será la vuelta al mercado. La economía está ahora distorsionada por inversiones de modo similar a cómo está distorsionada la economía de Estados Unidos por el déficit. Como ha pasado con los avisos acerca de los presupuestos americanos desde 2007, el Consejo de Estado de China ya mencionó la dependencia de la inversión como un problema en 2004 y desde entonces ha empeorado.
Es más fácil que se hagan profundos cambios de política en China que la mayoría de países debido a que la toma de decisiones es centralizada. Aun así, un final repentino a los subsidios gubernamentales de la inversión podría causar varios años de crecimiento lento e incluso contracción, tanto si el partido lo reconoce como si no. Es mucho más probable un cambio gradual de dirección, pero esto extendería el periodo de ineficiencia económica y destrucción medioambiental. Tal extensión podría costar a China muy caro al irse deteriorando la situación laboral al final de esta década.
¿De quién es este siglo entonces?
Comparando Estados Unidos y China, el siguiente ajuste de inflación del Banco Mundial bajará aun más la posición de China (y traerá la comparación por PPA más cercana a la simple comparación por PIB). La tasa de crecimiento de América es obviamente otra variable principal. Sin embargo, la mera alta población significa que la RPC probablemente adelantará a Estados Unidos en algún punto tras reiniciar las reformas de mercado.
Por ejemplo, si el Congreso del Partido Comunista de 2012 anulase acciones tomadas en el Congreso del Partido en 2002 y restaurase el modelo económico de Deng Xiaoping, esto habilitaría aproximadamente dos décadas más de rápido crecimiento, quizá en el rango del 7—8% para después descender suavemente al del 5—6%, con el tiempo. China entonces adelantaría a Estados Unidos en tamaño de la economía, ajustado por PPA, antes de 2025 y en tamaño simple del PIB, sin ajustar, en tres o cuatro años después de eso. Retrasar las reformas u otros pasos en falso pospondría las fechas. Finalmente, el ejemplo, algo extremo, de Japón, parece indicar que China podría también rechazar reformarse, sufrir un estancamiento de largo plazo y nunca sobrepasar a Estados Unidos después de todo.
El mero tamaño de la economía, sin embargo, está lejos de ser toda la historia. En el momento de la convergencia de PIBs, los ingresos del americano medio serían todavía más de cuatro veces mayores que los del chino medio. A pesar de las encuestas que describen a China como el líder en lo económico, nadie en Estados Unidos cambiaría una rebaja del 75% en el sueldo por estar en el puesto número uno del PIB. Si vuelve rápidamente a la senda de las reformas, la RPC será más grande que Estados Unidos en menos de una generación, pero América seguirá siendo mucho más rica de forma indefinida.
¿Y qué ocurre con otras medidas? El liderazgo económico no puede separarse de la tecnología. Hay muchos indicadores tecnológicos y éstos cambian con el tiempo. En este momento, las computadoras personales (PC) representan hasta cierto punto tanto la productividad de los ciudadanos a través de la tecnología como la herramienta de la innovación. Los resultados siguen al PIB: las ventas anuales chinas en breve sobrepasarán las americanas, pero si medimos por habitante, Estados Unidos está muy por delante. Esto sugiere que China como nación aumentará sus capacidades, mientras que los americanos, como individuos, seguirán siendo más productivos.
La productividad se refleja en el empleo, área en la que las cifras podrían sorprender a los que ven a la RPC como el líder global. Es generalmente aceptado que la política china está dirigida primeramente por la necesidad de crear empleos, pero no se comprende bien la magnitud de la tarea. Cuando el desempleo se mide por aquellos que quieren trabajo y no lo tienen, el desempleo en China es el doble del de Estados Unidos, incluso en un muy mal año para la economía americana. Esta es una carga difícil de superar para China.

Las aseveraciones que la RPC hace de ser líder son más fuertes en otras áreas. La enormidad de reservas de divisas que tiene China se cita a menudo como prueba de su poder. La cifra oficial es de $2.85 billones al final de 2010 y aun sigue aumentando. Sin embargo, se suelen ignorar dos hechos importantes sobre las reservas. El primero es que, por razones técnicas, no se puede gastar en necesidades imperiosas dentro de la propia China y se deben mantener en el extranjero. Incluso eso sugiere gran influencia financiera china en todo el mundo. El segundo hecho es que las inversiones americanas en todo el mundo son más grandes. A finales de 2009, la última cifra disponible, la cartera de inversiones de Estados Unidos fue de casi $6 billones. Las inversiones directas de Estados Unidos en el extranjero excedieron los $3.5 billones. Incluso cuando consideramos la inversión china más allá de las reservas oficiales, las inversiones totales americanas son cerca de tres veces mayores que el total de inversiones chinas.
China es el mayor exportador del mundo y probablemente se convertirá en 2012 en el mayor comerciante del mundo (es decir, considerando la suma de importaciones y exportaciones). Su impacto en la demanda global para muchos bienes rivalizará con y a menudo excederá el de Estados Unidos. Hay, por supuesto, un problema habitual asociado al comercio: China es más dependiente de los mercados y suministros extranjeros que América. Las exportaciones puras son unas tres veces más importantes para el PIB chino que para el americano. La dependencia energética de la RPC es comparable a la de América, pero China es mucho más dependiente de grano y metales extranjeros de lo que es Estados Unidos. La posición líder de China en comercio es evidente, pero viene acompañada de un precio que es también crecientemente evidente.
Competir y ganar
La economía de China está, obviamente, alcanzando a la de América y es probable que tome el liderazgo en importantes indicadores económicos y de comercio en breve, incluso aunque siga yendo detrás en otros. América nunca ha encarado este tipo de test económico. Durante más de 60 años, Estados Unidos ha permanecido, simplemente, sin enfrentarse a ningún desafío; durante 160 años antes de eso, Estados Unidos fue subiendo la escalera de la economía global.
A pesar de esto, América conserva múltiples ventajas de tipo crítico con respecto de China. Como se ha comentado, los resultados económicos tienen su raíz en elecciones políticas y la posesión de varios tipos de recursos. En recursos naturales, Estados Unidos tiene una ventaja clara. Dependiendo del indicador utilizado, Estados Unidos puede tener el doble de agua que la RPC. Estados Unidos tiene más tierra cultivable que China con menos de un cuarto de población que alimentar. América tiene mayores reservas de carbón y a la vez depende menos de él. La polución, en cualquiera de sus modalidades, es un problema mucho menor en Estados Unidos, lo que indica que el valor de los recursos físicos seguirá siendo mayor en el futuro lejano.
La comparación de recursos tiene implicaciones inmediatas para la otra mitad del éxito económico — la política. En todo el mundo y a lo largo de la historia, se ha comprobado que mayores derechos de propiedad individual mejoran el valor de los recursos, tanto a corto como a largo plazo. Esto puede verse de forma espectacular en la China de los 80, donde un mínimo de derechos de propiedad para los granjeros causó una explosión de productividad agrícola y de ingresos en las áreas rurales. Desafortunadamente, los pasados años hemos visto a la RPC volver a adherirse a la propiedad “estatal”, que difumina la responsabilidad y menoscaba la sostenibilidad. Los subsidios empeoran las cosas, promoviendo patrones de desarrollo insostenibles.
Respecto a la contribución del trabajo a la economía, un indicador sencillo de la ventaja de América es el ratio PIB por empleado — Estados Unidos tiene una economía mayor a pesar de una fuerza laboral menor. La ventaja americana es del orden de once veces superior(11:1); el trabajador americano es once veces más productivo. La manufactura, donde se piensa que China es el nuevo líder mundial, requiere más de ocho trabajadores chinos para igualar la producción de un trabajador americano. Aunque la productividad ha ido aumentando en la RPC, el giro demográfico que va a experimentar significa que la fuerza laboral se reducirá. Durante la próxima generación, China se transformará de una sociedad más joven que la de América a una más vieja, con proporcionalmente menos trabajadores.
La mayor productividad hace al trabajador promedio americano mucho más próspero que el chino. Y tampoco esta prosperidad se alcanzó a expensas del empleo; hay más fuerza laboral empleada en Estados Unidos que en la RPC. La buena política pública incluye educación y formación eficaces y una fuerza laboral joven. Hay también un componente financiero en los cambios de la fuerza laboral: en algún momento se tendrán que afrontar las futuras pensiones sin fondos que las respalden. Tan grandes como son en Estados Unidos, son más pequeñas en relación con el PIB de lo que lo son para China.

En lo referente al capital, el desempeño actual de ambos países es pobre. Hace solo unos pocos años, Estados Unidos disfrutaba de un crecimiento del 2 al 3% del PIB sin necesitar financiar déficits con préstamos de $1.5 billones. Hasta 2003, la inversión china creció tan rápidamente como el PIB; desde ese año ha crecido más del doble de rápido. El retorno de la inversión, pública y privada, de ambos países está cayendo según más recursos financieros se desvían al estado y este los aplica en proyectos antieconómicos, repitiendo los errores hechos, y que continúan, en Japón. También por imitación de Japón, los tipos reales de interés estuvieron por debajo del 2% en 2010, mientras que las tasas reales chinas fueron negativas. Las tasas peligrosamente bajas en América y China están ligadas entre sí por un conjunto de penosas políticas que van más allá de simples objetivos de tasas de interés y han creado exceso de liquidez en todo el mundo.
Como el Índice de Libertad Económica ha mostrado tanto en el tiempo como en los países, cuanto más rápido que cualquier nación contenga la financiación pública más ventaja tendrá para contribuir al crecimiento económico. Tanto si es el gobierno americano pidiendo prestado como si se trata de las muchas políticas chinas que propulsan el papel de la inversión en la economía, con el tiempo se corregirán los excesos, voluntaria o involuntariamente.


Entretanto, se debe frenar el deseo de imitar los subsidios chinos de algunos políticos americanos. Los subsidios chinos van casi exclusivamente a entidades estatales fuertemente ligadas al partido tanto a nivel institucional como personal. Los subsidios han amplificado las disparidades de ingresos, cuando estos se contuvieron en la primera década de reformas (cuando se recortaron los subsidios). Aunque parece que los subsidios incrementan el crecimiento, con el tiempo son insostenibles y las aparentes ganancias son ilusorias. El gobierno no está estructurado para crear riqueza y los subsidios estimulan el desarrollo de una economía menos eficiente. Mientras china invade los mercados mundiales con sus productos,  incluso los Estados Unidos.

DINASTÍA MING (1520-1840


Dinastía Ming
1520–1840
La dinastía Ming (Chino: 大明, pinyin: Dà Míng) fue la penúltima dinastía de China, que gobernó entre los años 1368 y 1644, tras la caída de la dinastía mogol Yuan. Algunos historiadores describen a los Ming como “una de las mayores eras de gobierno disciplinado y estabilidad social de la historia humana”. Fue la última dinastía en China gobernada por la etnia Han. Aunque Pekín, la capital Ming, cayó en 1644 en una rebelión liderada por Li Zicheng (quien estableció la Dinastía Shun que fue rápidamente sustituida por la Dinastía Qing, de origen manchú), sobrevivieron hasta 1662 algunos regímenes leales al trono Ming, conocidos comúnmente como Dinastía de los Ming del Sur.
El Emperador Hongwu, que reinó entre 1368 y 1398, intentó crear una sociedad de comunidades rurales autosuficientes en un sistema rígido e inmóvil que no necesitasen involucrarse en la vida comercial de los centros urbanos. Hacia el siglo XVI, la economía Ming se estimuló por el comercio con los portugueses, los somalíes, los españoles y los holandeses. China se vio envuelta en un incipiente comercio global de materiales, plantas, animales, comida y grano conocido como comercio colombino. El comercio con las potencias europeas y Japón trajo enormes cantidades de plata, lo que sustituyó al cobre y al papel moneda como el medio común de intercambio en China. Durante las últimas décadas de los Ming, el flujo de plata en China disminuyó en gran medida, minando las arcas estatales. Este daño a la economía Ming tuvo varios factores: los efectos en la agricultura de la Pequeña Edad de Hielo, desastres naturales y epidemias. El consiguiente desgaste de las autoridades y la escasez de sustento permitieron a los líderes rebeldes como Li Zicheng desafiar la autoridad de los Ming.

La antigua puerta sur de la ciudad de Dali (Yunnan)
En Qinghai, el pueblo musulmán salar se sometió voluntariamente al poder de los Ming, al capitular sus líderes hacia el año 1370. Las tropas uigures del general Hala Bashi aplacaron las rebeliones Miao de la década de 1370 y se asentaron en Changde,Hunan. Las tropas Hui musulmanas también se asentaron en Changde tras servir en las campañas de los Ming contra las tribus aborígenes. En 1381, la dinastía Ming se anexionó las áreas del sudoeste (Yunnan) que habían pertenecido al reino de Dali tras la conquista por los ejércitos Hui musulmanes de los Ming de esos territorios, que se encontraban controlados por los mongoles fieles a la dinastía Yuan. Los Hui del general Mu Ying, que fue nombrado gobernador de Yunnan, se reinstalaron en la región para colonizarlo.
Reinado del emperador Yongle
Ascenso al poder
El emperador Hongwu designó a su nieto Zhu Yunwen como sucesor y éste subió al trono bajo el nombre de (1398-1402) tras la muerte de Hongwu en 1398. El más poderoso de los hijos de Hongwu, Zhu Di, que por entonces era jefe del ejército, se opuso a esta decisión y tras una confrontación política se levantó contra su sobrino. Después de que Jiawen mandase arrestar a numerosos asociados de Zhu Di, este último organizó una rebelión que llevó a una guerra civil de tres años. Bajo el pretexto de salvar al joven Jianwen de los funcionarios corruptos, Zhu Di dirigió personalmente la revuelta. El palacio de Nankín resultó incendiado y el emperador Jianwen, su mujer, su madre y los cortesanos murieron en el incendio. Zhu Di subió al trono bajo el nombre de Ming Yongle (1402-1424). Su reino es considerado universalmente por todos los especialistas como la “segunda fundación” de la dinastía Ming puesto que anuló numerosas reformas de su padre
La Crisis de Tumu y los Mongoles Ming
TERRITORIO DOMINADO POR EL IMPERIO  MIGN
La Gran Muralla china; aunque los muros en tapial de los antiguos Reinos combatientes se hubieran transformado en un muro único por las dinastías Qin y Han, la mayoría de las partes de ladrillo y piedra fueron construidas durante la dinastía Ming.
Desastres y depresión económica
Una mañana de primavera en el palacio Han, por Qiu Ying (1494–1552); El exceso de dinero en las arcas del Estado llevó a la aparición de un lujo excesivo en la corte
Durante los últimos años del reinado de Wanli y los de sus sucesores, la habitual falta de plata, que era la principal moneda del imperio, provocó una grave crisis económica. Felipe IV de España(1621-1665) comenzó a combatir el contrabando de plata entre México yPerú a través del océano Pacífico hacia China, en favor del transporte directo de plata americana a Manila desde España. En 1630, el nuevo régimen de Tokugawa de Japón, canceló la mayor parte de su comercio exterior con las potencias europeas, cerrando así otra fuente de entrada de plata en China. Estos sucesos acontecieron prácticamente al mismo tiempo, lo que causó un dramático aumento del precio de la plata e hizo que pagar los impuestos fuera prácticamente imposible para la mayoría de las provincias. La gente comenzó a acumular la carísima y cada vez más escasa plata, lo que produjo un descenso del precio del cobre respecto al de la plata. En los años 1630, mil piezas de cobre valían tanto como una onza de plata.
Rebelión, invasión y derrumbamiento
A partir de 1640, numerosos campesinos chinos hambrientos, incapaces de pagar sus impuestos y sin miedo a los ejércitos Ming derrotados con frecuencia, comenzaron a formar importantes grupos rebeldes. El aparato militar chino, acorralado entre los ataques manchúes al norte y la creciente inestabilidad en las provincias, comenzó a debilitarse. El ejército Ming, sin paga ni avituallamiento, fue derrotado por Li Zicheng, quien se autoproclamó emperador Shun. El 26 e mayo de 1644, Pekín cayó en manos de un grupo rebelde al abrirse sus puertas por traición.91 En la tormenta, el último emperador Ming, Chongzhen, se colgó de un árbol del jardín imperial en el exterior de la Ciudad Prohibida.
LA GRAN MURALLA CHINA, BAJO LA DINASTÍA MING



Aprovechando la oportunidad, los manchúes franquearon la Gran Muralla al abrir el general Ming Wu Sangui (1612-1678) las puertas en Shanhaiguan. Esto tuvo lugar poco después de conocerse la caída de la capital99( y de que un ejército de Li Zicheng avanzaba hacia él. Sopesando sus posibilidades de alianza, eligió ponerse de parte de los manchúes. El ejército manchú, dirigido por el príncipe Dorgon y Wu Sangui, se acercó a Pekín después de destruir el ejército de Li en Shanhaiguan

DINASTIA SUI (581-618)


La dinastía Sui (581-617): El restablecimiento imperialDinastía Sui
China fue reunificada bajo la dinastía Sui (581-617). El primer emperador fue Yang Chien, un militar que en e l 581 usurpó el tro no del norte. Durante los siguientes ocho años terminó la conquista del sur de China y estableció su capital en Chang’a (hoy Xi’an). Los Sui restablecieron el sistema administrativo centralizado de los Han y reinstauraron los exámenes para la selección de funcionarios. Aunque el confucianismo fue instaurado oficialmente, también el taoísmo y el budismo fueron admitidos en la formulación de la nueva ideología imperial. Floreció el budismo, introducido en China desde la India durante la última dinastía Han y el periodo subsiguiente de desunión. El breve reinado de la dinastía Sui fue una etapa de gran actividad : Durante esta dinastía, se reconstruyó la Gran Muralla China y se empezó la construcción del Gran Canal - del cual se ha concluido 1 764 kilómetros de estrechos artificiales entre ríos. El canal ligó la parte septentrional de Pekín a la parte meridional de Hangzou y contribuyó mucho al cambio cultural y económico entre las dos áreas. El transporte por el canal jugaba también en importante papel en mantener la defensa de China.se reparó la Gran Muralla con un gran coste en vidas humanas, se construyó un sistema de canales, que posteriormente daría lugar al Gran Canal, para transportar los ricos productos agrícolas del delta del Yangzi Jiang hasta Luoyang y el norte, y se reasentó el control chino sobre el norte de Vietnam y, en menor medida, sobre las tribus de Asia central. Sin embargo, una larga y costosa campaña militar en el norte de Corea terminó en derrota. Con su prestigio seriamente empañado por el empobrecimiento de su población, la dinastía Sui cayó en el 617 ante el levantamiento dirigido por Li Yuan.La dinastía Sui (隋朝) (581-618) siguió a las Dinastías Meridionales y Septentrionales y precedió a la dinastía Tang en China. Acabó con alrededor de cuatro siglos de gobierno de jefes militares.
La dinastía Sui es a menudo comparada con la anterior dinastía Qin en cuanto a sus posesiones y a la crueldad de sus logros. El pronto colapso de la dinastía Sui ha sido atribuido a las tiránicas exigencias del gobierno sobre el pueblo, quienes soportaron el terrible agobio de los impuestos y la labor obligatoria. Estos recursos fueron agotados con la construcción del gran canal -un desafío de ingeniería monumental- y en el emprendimiento de otros proyectos de construcción, incluyendo la reconstrucción de la Gran Muralla China. Debilitada por costosos fracasos militares contra Corea a principios del siglo VII, la dinastía fue desintegrada a través de una combinación de revueltas populares, deslealtad y asesinatos.
El budismo fue algo que marcó la cultura de la Dinastía Sui. La dinastía se vio marcada por el cambio cultural y económico.
Wendi y el comienzo de la dinastía Sui
Wendi (r. 581-604), un antiguo general de la dinastía Zhou del Norte, consiguió grandes logros. Entre ellos estuvo la reestructuración del gobierno para simplificar la administración interna, una revisión del código penal y numerosos proyectos de obras públicas, incluyendo la creación de un complejo sistema de canales que unía los ríos Huanghe, Huai y Yangzi. Wendi fue también partidario del Budismo, y fomentó la difusión de esta religión por todos sus dominios.
Wendi se ocupó también de proteger las fronteras de su nuevo imperio. En el norte dominaban los yuezhi, una confederación de guerreros nómadas de ascendencia turca. Los yuezhi controlaban las estepas mongolas desde Manchuria hasta el borde del Imperio Bizantino en el oeste; internamente, sin embargo, la confederación estaba sufriendo una división entre dos grupos rivales, uno controlaba la mitad oeste del territorio yuezhi, y el otro controlaba la este. Wendi ofreció su apoyo a los yuezhi occidentales, y trabajó para socavar el poder y la autoridad del khan de los yuezhi orientales. Estas maquinaciones políticas, juntamente con el reforzamiento de la Gran Muralla y un incremento en el número de tropas que patrullaban las fronteras norte, también se creo el gran canal, redujo enormemente la amenaza de ataques de los yuezhi orientales. Simultáneamente, esta política permitió también la reapertura de las rutas comerciales occidentales, y de nuevo se desarrolló una próspera relación comercial con Asia Central y Occidental.
Las divisiones del imperio Sui bajo el mandato de Yangdi.
Yangdi (568-618), que en varios aspectos fue incluso más ambiciosos que su padre. Yangdi construyó una segunda capital en Luoyang, en el este, para complementar la construida por Wendi en Chang’an. Supervisó el retorno de las regiones del sur de China al Imperio, y la anexión del reino de Champa, en Vietnam. Sin embargo, fue la ambición de Yangdi (combinada con la mala gestión financiera) lo que finalmente provocó la pérdida del Imperio. Sus intentos de entrometerse en la política interna de sus vecinos nómadas provocaron un aislamiento de la facción yuezhi occidental, que perdieron el control de las ciudades-estado de la Cuenca del Tarim, antes bajo protección Sui.
En el año 612 Yangdi inició una serie de campañas para someter al reino coreano de Koguryo, qu/';e hasta entonces se había negado a pagar tributo. Unas inundaciones desastrosas agravaron el coste de estas campañas fallidas, tanto en recursos como en vidas humanas. Pocos años más tarde estalló una rebelión por todo el Imperio, y en el año 618 Yangdi fue asesinado por sus propios colaboradores.



DINASTIA HAN


Dinastía Han
Extensión del territorio controlado por la dinastía Han hacia el 100 a. C.
Extensión del territorio controlado por la dinastía Han hacia el 190 d. C. y división provincial.
La dinastía Han (chino tradicional: , chino simplificado: , pinyin: Hàn) siguió a la dinastía Qin y precedió al periodo de los Tres Reinos en China desde el 206 a. C. hasta el 220.
Durante la dinastía Han, sus reyes adoptaron las enseñanzas de los grandes filósofos de la antigüedad, Lao-Tse y Confucio. El gobierno se desarrolló bien logrando expansión territorial. Se fomentó la educación y la escritura en el recién inventado papel de arroz. Se propició gran intercambio de mercancías por la Ruta de la Seda, que va del Océano Pacífico hasta Persia e India. China se convirtió oficialmente en un Estado confuciano y prosperó en el ámbito interno: la agricultura, los productos hechos a mano y el comercio florecieron, y la población llegó a los 50 millones. Mientras tanto, el imperio extendió su influencia cultural y política sobre los actuales Vietnam, Asia central, Mongolia y Corea antes de derrumbarse bajo una combinación de presiones internas y externas. El primero de los dos periodos de la dinastía, llamado Dinastía Han Anterior (前漢朝, qián hàn cháo) o Dinastía Han Occidental (西漢朝, xī hàn cháo) que duró hasta el año 9 tuvo su capital en Chang'an (actual Xi'an, provincia de Shaanxi). La Dinastía Han Posterior (後漢朝, hòu hàn cháo) o Dinastía Han Oriental (東漢朝, dōng hàn cháo ), que duró del 25 al 220 tuvo su capital en Luoyang. La convención de denominarlas occidental y oriental se usa hoy en día para evitar la confusión con la dinastía Han del período de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos, aunque la nomenclatura de anterior/posterior se usaba en los textos históricos, incluyendo en Zizhi Tongjian de Sima Guang. La dinastía fue fundada por la familia Liú ().
Los logros intelectuales, artísticos y literarios revivieron y florecieron durante la dinastía Han. El periodo Han produjo el historiador más famoso de China, Sima Qian (145 a.C. - 87a.C.?), cuyas Memorias históricas proveen una crónica detallada desde los tiempos de la legendaria dinastía Xia a aquéllos del emperador Wu (141a.C. - 87 a. C.). Los avances tecnológicos también marcaron este periodo. Uno de los grandes inventos chinos, el papel, data de la época Han.
REY DE LA DINASTÍA HAN
Era un intercambio bastante desigual; China exportaba especias, telas, y, principalmente, seda. El imperio romano únicamente podía ofrecer oro y plata a cambio, puesto que no poseían otras manufacturas de interés para los chinos. Uno de los pocos contactos directos registrados entre ambos imperios aparecen en el Hou Hanshu donde se cuenta que un convoy romano representando a Antonino Pío alcanzó la capital Luoyang y fue recibido por el emperador Huan.
La dinastía Han, que ha dado nombre al principal grupo étnico de China, "los Han", fue notable también por su poderío militar. El imperio se expandió hacia el oeste hasta llegar a la depresión de Tarim (en la actual Región Autónoma Uigur de Xinjiang. Los ejércitos chinos también invadieron y se anexionaron partes del norte de Vietnam y Corea hacia el final del siglo II a. C. Para asegurar la paz con los poderes locales fuera de China la corte Han desarrollo un "sistema tributario" mutuamente beneficioso. A los estados no chinos se les permitía autonomía a cambio de la aceptación simbólica de la dominación Han.
En los 3 meses tras la muerte del emperador de la dinastía Qin Qin Shi Huang en Shaqiu, surgieron revueltas por todos los rincones de China en las que estaban involucrados campesinos, prisioneros, soldados y descendientes de los nobles de los Reinos Combatientes. Chen Sheng y Wu Guang, miembros de un grupo de 900 soldados asignados a la lucha contra los xiongnu, fueron los líderes de la primera rebelión. Las continuas insurgencias finalmente desbancaron a la dinastía Qin en el 206 a. C. El líder de los insurgentes era Xiang Yu, un destacado comandante militar sin conocimientos de política, que dividió el país en 18 estados feudales para su propia satisfacción. La guerra consecuencia de esto entre esos estados marcó los cinco años de la Contención Chu Han con Liu Bang, el primer emperador de la dinastía Han, como eventual ganador. Al comienzo de la dinastía Han se le atribuyen dos fechas, tanto el 206 a. C. cuando la dinastía Qin se desmoronó, como el 202 a. C., cuando Xiang Yu se suicidó.
Dinastía Han occidental.
El nuevo imperio retuvo la mayor parte de la estructura administrativa de los Qin, pero se distanció un poco de la estructura centralizada de este último estableciendo principados con vasallos en algunas áreas por cuestiones de interés político. Después de que se estableciera la dinastía Han, el emperador Gao (Liu Bang) dividió el país en varios feudos para satisfacer a algunos de sus aliados en la guerra, aunque planeaba deshacerse de ellos una vez se hubiera consolidado su poder.
Después de su muerte, sus sucesores, desde el emperador Hui al emperador Jing, intentaron dominar China combinando métodos legalistas con las ideas filosóficas taoístas. Durante esta era "pseudo-taoísta", un gobierno estable y centralizado surgió mediante la revitalización de los sectores agrícolas y las fragmentaciones de los estados feudales después de anular la rebelión de los siete estados.
Durante el periodo taoísta, China fue capaz de mantener la paz con los Xiongnu pagando tributo y llevando a cabo acuerdos matrimoniales de princesas chinas con miembros de los Xiongnu. Durante este tiempo, el objetivo de la dinastía era librar a la sociedad de leyes duras, guerras y condiciones creadas durante la dinastía Qin, de amenazas externas de los nómadas, y de los primeros conflictos internos de la corte Han. En su punto más alto, China incorporó los actuales Qinghai, Gansu y Vietnam dentro de sus límites territoriales.



DINASTIA QUI'/SHIM



















Durante el periodo de guerras. china estaba dividida en siete reinos: Qin, Zhao, Han Wei, Yan, Chu y Qi. Hacia los años 221 al 221 a.c, china estaba en los inicios del periodo de guerras, en una lucha por le poder y la supremacía, le Rey del norte estaba obsesionado con convertirse en líder. La muerte y la desesperación dominaban la región.

 Dinastía Qin
La dinastía Qin (chino pinyin: 秦朝 (Qín), Wade-Giles: Ch'in) gobernó China desde el 221 al 206 a. C..
La unificación de China en el 221 a. C. bajo el primer emperador Qin Shi Huang, nombre que podría traducirse como "El augusto emperador fundador de los Qin", marcó los comienzos de la China imperial, periodo que duró (con ciertas interrupciones) hasta la caída de la dinastía Qing en 1912 d. C.. La dinastía Qin dejó el legado de un centralizado y burocrático estado que sería continuado en dinastías sucesivas.
Busto de mármol del estadista Shang Yang (390 a 338 a. C.)
El rey de Qin, Zheng, se autoproclamó "Primer emperador", una fórmula de títulos reservada anteriormente para deidades y los mitológicos gobernantes de China. Es conocido por los historiadores como Qin Shi Huang, Primer emperador de Qin. Su deseo era que los sucesivos gobernantes de china la gobernaran con los títulos de "Segundo emperador", "Tercer emperador", etc.
En el proceso de consolidación de su poder, Qin Shi Huang impuso el sistema burocrático no hereditario y centralizado del estado de Qin sobre su nuevo imperio en lugar del sistema feudal de la anterior dinastía Zhou. El imperio de Qin se apoyaba en la filosofía del legalismo (con hábiles consejeros como Han Fei o Li Si). La centralización, obtenida a través de métodos despiadados, se enfocaba en estandarizar los códigos legales y los procedimientos burocráticos, la moneda, el sistema de escritura y los patrones de pensamiento y estudios. Los caracteres utilizados en el antiguo estado de Qin se convirtieron en el estándar para todo el imperio. La longitud del eje de las ruedas de los carros también se unificó y las vías para vehículos (馳道) estandarizadas para facilitar el transporte a lo largo del país. Para silenciar las críticas contra el mandato imperial, el emperador expulsó o condenó a muerte a muchos estudiosos confucianos que disentían, y confiscó y quemó sus libros (焚書坑儒).
Para evitar alzamientos futuros, Qin Shi Huang ordenó confiscar las armas y almacenarlas en la capital. Con el objetivo de prever el resurgimiento de los señores feudales, también destruyó los muros y fortificaciones que habían separado previamente a los seis estados. Se ideó un servicio militar nacional: todo varón entre las edades de diecisiete y sesenta años era forzado a servir un año en el ejército.
El engrandecimiento de Qin fue apoyado por las frecuentes expediciones militares que avanzaban por las fronteras del norte y del sur. Para repeler la intrusión de los pueblos nómadas (principalmente contra los xiongnu en el norte) las murallas de las fortificaciones construidas por los Reinos Combatientes se unieron para convertirlas en una sola; esto fue un primer precursor de la Gran Muralla China de 5000 km de largo construida posteriormente durante la dinastía Ming. Varios proyectos de obras públicas, incluyendo canales y puentes, también se emprendieron para consolidar y reforzar el mandato imperial. Una extravagante tumba para el emperador, completada con los guerreros de terracota, se construyó cerca de la capital Xiangyang, una ciudad a media hora de la moderna Xi'an. Esta actividades requerían de enormes desplazamientos de mano de obra y recursos, por no mencionar las necesarias medidas represivas.
El trabajo sin fin en los últimos años del reinado de Qin Shi Huang comenzó a provocar un descontento extendido. Sin embargo, el emperador fue capaz de mantener la estabilidad gracias a su firme control en cada aspecto de la vida de los chinos.
Qin Shi Huang.
Durante su reinado Qin Shi Huang hizo cinco viajes de inspección por el país. Durante su último viaje con su segundo hijo Huhai (胡亥) en el 210 a. C., Qin Shi Huang murió repentinamente en la prefectura de Shaqiu. Huhai, siguiendo el consejo de dos altos oficiales - el secretario imperial Li Si (李斯) y el jefe eunuco Zhao Ghao (趙高) - falsificó el testamento del emperador. El falso decreto ordenaba que el primer hijo de Qin Shi Huang, el heredero Fusu (扶蘇), se suicidara, nombrando en su lugar a Huhai como el próximo emperador. El decreto también arrebataba la dirección de las tropas del militar Meng Tian (蒙恬) - un fiel partidario de Fusu - y sentenciaba a la familia de Meng a muerte. Paso a paso, Zhao Ghao se apoderó del poder de Huhai, convirtiéndole, en efecto, en un emperador títere.
A comienzos de octubre del 207 a. C., Zhao Ghao obligó a Huhai a suicidarse y le reemplazó con el hijo de Fusu, Ziying (吳廣). Hay que hacer notar que el título de Ziying era "rey de Qin" para reflejar el hecho de que Qin ya no controlaba por más tiempo la totalidad de China. La contención Chu-Han fue el resultado. Ziying no tardó en matar a Zhao Ghao y se rindió a Liu Bang en los comienzos de diciembre del 207 a. C.. Pero Liu Bang fue forzado a ceder Xiangyang y Ziying a Xiang Yu. Xiang Yu mató entonces a Ziying e incendió el palacio a finales de enero del 206 a. C. De esta manera la dinastía Qin llegó a su final, tres años después de la muerte de Qin Shi Huang, y menos de veinte años después de ser fundada.
Aunque la dinastía Qin fue de corta vida, su gobierno legalista tuvo un profundo impacto en las posteriores dinastías chinas. El sistema imperial que se inició durante la dinastía Qin creo un esquema que se desarrolló durante los siguientes dos milenios.